domingo, 31 de enero de 2010
"La Vida Loca", de Christian Poveda
El documental "La vida loca" nos introduce en la dura realidad de los jóvenes salvadoreños pertenecientes a la Mara 18. Con un pasado triste marcado por la pobreza y la marginalidad y sin esperanzas de progreso, los jóvenes asumen la violencia como una forma de vida.
Para realizar el documental su director, el fotógrafo hispano-francés Cristian Poveda, convivió con estos chicos durante varios meses, mostrando el aspecto humano de quienes se unen a la banda con un arraigo tan fuerte que sustituye a la familia y convierte a sus miembros en "hermanos". Logra integrarse con su cámara y filmar las situaciones cotidianas de la pandilla, su lenguaje, sus códigos, sus oraciones y sus gestos propios.
Graba llantos desgarradores por las muertes de miembros de la banda. Graba palizas, cadáveres y entierros. Graba cicatrices. Graba una operación quirúrgica a una de las "dieciocheras" a quien le habían sacado un ojo. Graba el afán desmedido por tatuarse el número 18 en todo el cuerpo, como símbolo de unión y compromiso. Muestra que en esta "vida loca" pueden matarte en cualquier momento.
Pero también muestra iniciativas de rehabilitación como la asociación Homies Unidos, que promueve la reinserción de algunos de estos jóvenes trabajando en una panadería comunitaria.
Meses después de terminar el rodaje de este documental, Christian Poveda fue asesinado en los suburbios de San Salvador, el 2 de septiembre de 2009.
Desesperación
Esta foto se encuentra presente en una fotogalería sobre el desastre del terremoto de Haití que podemos encontrar en el Washington Post.
En cuanto al análisis denotativo, esta imagen está tomada por Carol Guzy, fotógrafa del Washington Post, y el pie de foto dice lo siguiente: "Los haitianos luchan por colocarse en la puerta en una distribución de comida en Cite Soleil". La fotografía está tomada desde arriba, lo que permite ver una gran marabunta que se afana en conseguir comida de los camiones de reparto. Se trata de un primer plano, en el que se pueden ver las caras de sufrimiento puesto que están más cerca de la fotógrafa, pero dejando ver al fondo de la imagen, desenfocada, la gran cantidad de gente presente. El peso de la fotografía por lo tanto, está en estas caras, aunque también quiere hacer alusión a la cantidad tan grande de individuos que se dan cita para recibir la ayuda.
Respecto al análisis connotativo, la foto transmite desesperación, impotencia, necesidad y sufrimiento, la que están viviendo los ciudadanos haitianos tras el terremoto. Aparte de las caras a las que me he referido, las manos tendidas hacia la comida hacen referencia a la necesidad, a la ayuda que precisan para poder recuperarse de tan grave seísmo.
'La vida loca', de Christian Poveda
La vida loca es un documental realizado por el tristemente asesinado Christian Poveda, periodista hispano-francés que cuenta los dieciseis meses que pasó conviviendo con los pandilleros del país centroamericano de El Salvador. Cuenta la situación de los jóvenes que se introducen en las 'maras', las pandillas de jóvenes que desde hace años infunden el temor por todo el país.
Poveda convivió durante casi año y medio con la 'Mara 18' -archienemiga de la 'MS13' o 'Mara Salvatrucha', y contó con todo lujo de detalles el día a día de estos jóvenes que conviven a diario con la delincuencia, las drogas y la violencia más extrema. En el documental se denuncia la casi nula capacidad de la policía salvadoreña ante la violencia de estos jóvenes, y el continuo goteo de asesinatos entre las pandillas, que parece no tener fin.
El periodista nos explica con todo lujo de detalles la idiosincrasia de estas bandas, que muestra la absoluta fidelidad de los jóvenes al resto del grupo, que acaba convirtiéndose en muchos casos en su propia familia, así como las 'heridas de guerra' que presentan, derivadas de peleas encarnizadas con las pandillas rivales.
Poveda se centró mucho en el lado humano de estos chavales metidos en el mundo de la violencia desde muy jóvenes, se interesó por su parte más escondida, por la relación con sus familias, sus vivencias, dando un punto de vista diferente, algo que le confiere si cabe, mayor mérito a este espectacular documental.
martes, 26 de enero de 2010
El factor Sonsoles

El pie dice: "Uno de los factores que puede influir en que José Luis Rodríguez Zapatero renuncie a presentarse por tercera vez a la Presidencia del Gobierno tiene nombre y apellido: Sonsoles Espinosa. Nunca ha llevado bien las engorrosas contrapartidas que implican ser la primera dama y le empuja a que deje el poder".
En cuanto a la imagen su encuadre y posición da al lector connotaciones de enfado, de malestar, de oposición.
Desde un punto de vista denotativo la imagen tiene mucha mas información. El fotógrafo ha sabido captar una imagen donde la esposa del presidente se pone por delante quedando Zapatero relegado al segundo plano. La fotografía es un plano medio, y podríamos decir que en cierto modo es simétrica. Aunque predomina la imagen de Sonsoles en la parte derecha.
Además, con este plano medio el fotógrafo nos permite ver su cara, especialmente en la de Sonsoles, en la que por el momento en el que se toma la foto tiene una expresión como de enfado o cansancio. El rostro del presidente también aparece serio, lo que ayuda con la sensación de malestar reinante en la foto. La imagen transmite claramente que ella se interpone, que no están de acuerdo.
Hay también un detalle muy importante en la composición de la fotografía, y es que el fotógrafo ha sabido coger las dos figuras en un momento en el que se cruzan, así sus figuras trazan una "x" que centra la imagen. Esta posición no es casual, la "x" en composición transmite lucha o contrariedad, por lo que quien escogió la foto sabía perfectamente lo que hacía. Se asegura entonces de cargar la información de intención, ya que no hay lugar a dudas, sólo con ver la imagen, de que ambos están en desacuerdo.
miércoles, 20 de enero de 2010
HELP

Estamos ante otra escena sobre la tragedia en Haití. El diario EL PAÍS la publica hoy en portada, ilustrando en este caso el aterrizaje de los soldados norteamericanos en el destruido palacio presidencial de Puerto Príncipe. Esta fotografía, realizada por Cristóbal Manuel, sirve de apoyo visual a la noticia titulada: “Las tropas de EE UU asumen el control para garantizar la ayuda”.
Desde que sucedió el terremoto el pasado 12 de enero, la cobertura mediática ha sido arrolladora. Periódicos, páginas web y telediarios de todo el mundo nos muestran el rostro más crudo de la pobreza, el caos y la desesperación de los haitianos ante una situación que no mejora pese al despliegue de la ayuda internacional.
En la imagen, un haitiano observa desde la verja del palacio presidencial cómo aterrizan los tropas de Estados Unidos en su país. Situado en el lado izquierdo de la fotografía, no le vemos la cara sino aquello a lo que observa, guiando el ojo del lector hacia la derecha, donde se encuentra el helicóptero. Todos los elementos del fondo de la fotografía aparecen enfocados puesto que el fotógrafo quiere que nos fijemos en lo que está sucediendo más allá de lo que vemos en primer plano y que nos sitúa en el lugar la población haitiana. La fuerza de la imagen se localiza en el fondo completamente nítido, mientras la figura humana permanece en la sombra.
Una composición asimétrica esbozada en líneas oblicuas transmite tensión al lector, acentuada por las líneas verticales de la verja. Por otro lado, los barrotes de la verja transmiten sensación de encarcelamiento, de vivir en una situación de angustia y desolación, mientras que la posición del hombre haitiano agarrado a esos barrotes connota esperanza. El fotógrafo quiere mostrar cómo un haitiano que está viviendo el horror de la catástrofe observa con anhelo la ayuda que llega de fuera.
La escena adquiere mayor interés al tratarse del edificio presidencial, núcleo o centro del poder político del país. En cualquier otra circunstancia, el aterrizaje de tropas extranjeras, y más aún americanas, en los jardines del palacio presidencial, habría sido visto con recelo por parte de la población local, pero es tal la destrucción del país y la desesperación de la población, que hasta las tropas americanas son bienvenidas. Esta fotografía refleja la esperanza del pueblo haitiano por recuperar el orden en una situación de caos que hasta impide el reparto de las ayudas.
martes, 19 de enero de 2010
Eco de la tragedía en Haití
Siguiendo con la tendencia de todos los medios de comunicación en el mundo que siguen ilustrando día tras día sus portadas con imágenes de la tragedia sucedida en Haití el pasado 12 de enero.Siguiendo esta inercia se hace difícil no encontrar fotos impactantes y dignas de ser comentadas, evitando en lo posible todas aquellas que se ceban en las montañas de cadáveres y en los cuerpos aplastados.
Buscando hoy en los medios he encontrado esta fotografía que el diario inglés The Times utiliza como foto de portada.
La imagen muestra una gran cantidad de haitianos intentando obtener algún alimento de los que se reparten estos días como parte de la ayuda humanitaria internacional.
La fuerza de la foto se encuentra en los rostros de esfuerzo de los protagonistas para ser los primeros en conseguir la ayuda, y en la multitud de manos que aparecen por todas partes para recibir la ayuda. Este conjunto connota desesperación, necesidad, agobio, tensión...
Haciendo un análisis denotativo y formal, podemos ver que se trata de un picado, donde el fotógrafo, situado por encima de los protagonistas (supongo que en un camión de los que reparten esta ayuda), capta exactamente el momento en el que uno de los haitianos consigue hacerse con la comida que se reparte.
Este chico se convierte en protagonista de la foto, ya que se impone centrado a los demás, el resto de la imagen lo componen la masa de manos de los que intentan conseguir la ayuda y las de los que la reparten, estando estas últimas en primer término. Es muy destacable también la mano extendida que centra la imagen por debajo del protagonista.
El fondo de la imagen se completa con todos los demás que esperan debajo y por detrás y que salen ligeramente desenfocados, con lo que se consigue que la sensación de la cantidad de gente que hay aumente, y parezca una masa.
Lo más destacable para mí es sobre todo la posición en la que consigue situarse el fotógrafo, y con la que logra una perspectiva capaz de transmitir todo lo que allí esta sucediendo en ese reparto de ayuda.
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